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sábado, 31 de diciembre de 2016

MÁLAGA LA BELLA ( PRIMERA PARTE: RECORRIENDO SUS CALLES)



Hola amigos y amigas del blog de UMAY. Con un poco de retraso, os voy a dejar algunos apuntes de un  precioso viaje a Málaga que hicimos en autobús el pasado 11 de noviembre de 2016.
Con un tiempo extraordinario en ruta de ida paramos en la villa de Frigiliana. 
Foto de Internet
Frigiliana es un pequeño pueblecito de la Axarquía muy cercano a la costa situado a 300 mts. sobre el nivel del mar y a 60 Kms de Málaga, con una temperatura media de 18 grados que la hacen apropiada para vivir durante todo el año. 
Sus estrechas y empinadas calles, de  herencia morisca, nos indican que está situado en la vertiente de una sierra. Sus casas, encaladas de un blanco tan puro que con el sol se torna agresivo para nuestros ojos, nos muestran todas ellas sus típicas balconadas y sus macetas de flores.

Desde 2.014 su casco histórico está considerado Conjunto Histórico Artístico y en 1.982 fue galardonado con el I Premio Nacional de Embellecimiento. 
De tanto subir y bajar por sus calles, no tuvimos más remedio que hacer un alto en la visita y descansar reponiendo fuerzas.
Nos quedaba la compra de uno de los productos más típicos: la miel de caña. 
También tienen categoría sus mermeladas y confituras hechas con boniatos y miel de caña. 
En la antigüedad se cultivaba mucho el viñedo, pero el ataque de la filoxera arrasó todo el campo y en la actualidad la economía está dedicada a la producción de frutos tropicales. 
Edificio El Ingenio 
El Palacio de los Condes de Frigiliana (siglo XVI), hoy llamado El Ingenio, es un gran edificio de corte renacentista de más de dos mil metros cuadrados. En la fachada podemos apreciar las antiguas rejas, los balcones, el reloj de sol, y
también las hornacinas que estuvieron consagradas a San Raimundo y a la Virgen del Carmen, de hecho, los envases de la miel llevan este nombre.  
Actualmente esta enorme mansión está destinada a la producción de la única miel de caña que se produce en Europa.

Montados en el trenecillo turístico nos pasearon por algunas de sus calles mientras que una voz con acento a medias entre andaluz y extranjero, nos iba explicando el porqué de rincones y paisajes y que yo, francamente, no llegué a entender bien.




Y satisfechos después de comer, pusimos rumbo a Málaga. La ciudad está considerada en términos poblacionales como la segunda ciudad de Andalucía y la sexta de España, rondando el millón de habitantes y una benignidad de clima mediterráneo que la hacen un enclave turístico muy elegido.
La visita a Málaga fue iniciada viendo la bahía desde el mirador de Gibralfaro, que está junto al castillo del mismo nombre y que fuera el primer asentamiento romano en la ciudad.



Preciosa vista al atardecer de su puerto.

El poeta Vicente Alexandre, la denominó 
Ciudad del Paraiso.

Y por la noche, a cenar a uno de los chiringuitos de la Playa del Palo.
Por supuesto, gastronomía típica de la zona, pescaito frito, gambita fresca, espetos de sardinas junto al mar... ¡Qué amables los del establecimiento!


Desde nuestro alojamiento en el céntrico hotel AC, pudimos realizar una buenas fotografías. La terraza azotea con piscina está muy de moda porque desde ella se obtienen una extraordinarias vistas, además de poder tomar un café o una copa.  
La catedral de la Encarnación.

Otra vista: la Alcazaba  y castillo de Gibralfaro a la derecha.

Desde la terraza del hotel

A las puertas del hotel, nos encontramos con el guía para  iniciar la visita. La famosa calle Larios, ya tenía instalados los adornos para la navidad,  




Y se comenzó por el Mercado Central de Atarazanasllamado así porque anteriormente fue un taller naval de origen nazarí.
Construcción de hierro y vidrieras capaz de captar mucha luz, de estilo neoárabe con elementos nazaríes y califales. La gran vidriera de su acceso posterior nos ofrece una hermosa vidriera de temas navales.

                      Acceso posterior al Mercado por la calle Sagasta
En su interior, una multitud de olores, colores y aromas, inundaban la zona.  Puestos de pescado, de frutas, de carnes etc, ofrecían sus productos por temáticas.  


Todo tan bien expuesto que alguno de nosotros nos resistimos la compra.



Sus calles en el centro histórico aunan construcciones de diversos estilos como la de este edificio modernista cercano al Mercado. 
Continuamos caminando por callejuelas y al desembocar en la de San Juan se nos ofrece la iglesia del mismo nombre donde destacan sus singulares torres campanarios. Fue una de las cuatro iglesias creadas tras la conquista de la ciudad por parte de los Reyes Católicos. 
Ese sábado las cofradías preparaban motores para su Semana Santa celebrándose en todas las iglesias su besamanos por ser el Año de la Misericordia. 
En esta parroquia de san Juan Bautista estaban las imágenes  de:

Nuestro Padre Jesús de Azotes y Columna (Anónimo, siglo XVIII); Santísimo Cristo de la Exaltación
(Francisco Buiza Fernández, 1982); Santísimo Cristo de Ánimas de Ciegos (Atribuida a Pedro de Zayas, 1649); y Santísimo Cristo de la Vera+Cruz (Anónimo, siglo XVI).



Avanzamos cruzando la
calle Especerías, una de las calles más comerciales de la ciudad, repleta de tiendas de trajes de feria, fiestas y moda.   



Un poco más adelante llegamos a la plaza san 
Ignacio de Loyola, de frente nos encontramos con la iglesia neogótica del Sagrado Corazón, construida en 1920 por encargo de la orden jesuita.

Y de allí,  a la célebre Plaza de la Constitución. 


La histórica plaza mayor de la Villa. Ha tenido muchos nombres, plaza de las cuatro calles, de La Libertad, de la República, de Primo de Rivera... y ha sido sede de Ayuntamiento y órganos judiciales. Al fondo a la izquierda destacamos el pasaje Chinitas.

                                       Casa del Consulado .           (Foto tomada de Internet)

Uno de los edificios   más añejos de la Plaza es la Casa del Consulado
Un grupo de socios posando junto a la fuente de Carlos V, o más conocida fuente de Génova.  

Es una fuente de mármol, adquirida por el municipio nada menos que en el siglo XVIII. 
La plaza de la Constitución de Málaga es famosa por la recreación en su enlosado de planchas  de periódicos alusivas al día después de que se votara la constitución.
La Plaza de la Merced fue el lugar elegido para el descanso y el almuerzo.
  
Muy cerca está la casa natal de Picasso y como recuerdo encontramos su estatua en un banco de la plaza.

Después de reponer fuerzas, fuimos guiados hasta el Museo Thyssen por un buen amigo, Santiago Torres Monreal, al que hacía mucho tiempo no veíamos. Su estancia en Cartagena estuvo dedicada a la investigación  en pro de los niños con discapacidad auditiva en APANDA. Casado con una cartagenera el profesor Torres continuó su labor de investigación y docencia en la Universidad de Málaga hasta su forzada jubilación. Continúa con un envidiable aspecto y un no menos sentido del humor y de la vida en positivo.

Y llegamos al palacio de Villalón donde está ubicado el Museo Museo Carmen Thyssen, inaugurado en 2011.

La colección Carmen Thyssen-Bornesmiza es propiedad de la española Carmen Cervera y sobrepasa las 1.200 obras. 



¿Sabían ustedes que los orígenes de la colección de la baronesa Carmen Cervera se iniciaron con el interés por las obras de un pintor muy reconocido en Cartagena, Manuel Wssell de Guimbarda (La Habana 1803.Cartagena 1.907) ?
  

Lavando en el patio. Wssell de Guimbarda

                                La Buenaventura.  Julio Romero de Torres

Lo cierto es que el tiempo dedicado al Museo se quedó corto para ver tanta obra interesante  del siglo XIX.
En general, se nos quedó corto para ver igualmente otros museos dada la oferta museística de la ciudad malagueña, nada menos que 36.
Así es que volveremos.
Por  la noche algunos fuimos a un tablao flamenco.



Y en un buen ambiente vimos el arte de la copla y del baile flamenco.
¡Y olé! 

 














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